La columna cervical une el cráneo con el resto de la columna. Consta de siete vértebras con discos entre cada una que actúan como amortiguadores, unidas por ligamentos y músculos que permiten la flexión, la extensión, la rotación y los movimientos laterales. Además, protege estructuras neurológicas —las raíces nerviosas y la médula espinal— encargadas de mover los brazos, controlar la respiración y transmitir las señales del cerebro al resto del cuerpo.
Por ser una estructura de alta complejidad, un trauma puede provocar daños irreparables. Por eso es fundamental reconocer los síntomas y las señales de alarma.
¿Qué hacer ante un accidente?
Lo primero es evaluar si hay dolor cervical intenso, debilidad o calambres en cualquier parte del cuerpo. Si es así, lo prudente es esperar a que personal de salud capacitado estabilice el cuello antes de mover a la persona, para evitar un daño permanente.
Tipos de trauma cervical
Esguince cervical o síndrome de latigazo
Es el más común. Se trata de una lesión de tejidos blandos por un movimiento brusco y exagerado, sin fracturas, dislocaciones ni hernias de disco. Los síntomas pueden aparecer de inmediato o, más frecuentemente, en las horas o días siguientes.
Si hay solo dolor o contractura muscular, sin ningún otro signo:
- Realiza ejercicios de movimiento y retoma poco a poco tus actividades.
- No está indicado el uso de collarín cervical.
- Puedes tomar antiinflamatorios.
Si el cuadro es más severo —con reducción del rango de movimiento, dolor intenso a la palpación, debilidad, disminución de la sensibilidad o ausencia de reflejos— está indicado realizar estudios de imagen (radiografía y, si el neurocirujano lo indica, resonancia magnética o tomografía). Tras descartar una lesión, puede usarse collarín no más de 4 días, iniciar ejercicios de movimiento y, si el dolor persiste más de 3 semanas, fisioterapia (masajes, compresas, TENS, ultrasonido, técnicas de relajación).
Si aparece déficit neurológico progresivo o dolor persistente en un brazo, puede ser necesaria una cirugía.
Traumas severos
Cuando existen fracturas, dislocaciones o hernias discales, el manejo es multidisciplinario y debe evaluarse e intervenirse con prontitud. En Chiriquí, las causas más frecuentes son los accidentes vehiculares y las caídas.
Estos casos deben manejarse desde el lugar del evento con inmovilización, sin permitir movimientos del cuello, y trasladar al paciente a un hospital que cuente con tomografía, resonancia y unidad de cuidados intensivos.
Señales de alarma del trauma cervical severo
- Pérdida de la fuerza.
- Dolor cervical intenso.
- Cambios en la sensibilidad del cuerpo o pérdida de la misma.
- Enfermedad previa de la columna (estenosis del canal cervical, artrosis) que predispone a lesión medular.
- Priapismo.
- Dificultad para respirar.
Todos estos casos deben ser evaluados por un neurocirujano para estabilizar la columna —de forma conservadora o quirúrgica— y valorar el manejo en cuidados intensivos.
Por experiencia propia y según los estudios clínicos, mientras más temprano se realiza la descompresión de las estructuras neurológicas, mayores son las probabilidades de recuperar las funciones. Es una entidad de extrema gravedad: puede dejar a la persona sin mover las extremidades o dependiente de un ventilador para respirar.
Prevenir es la mejor cura
- No conduzcas a exceso de velocidad.
- Maneja a la defensiva, con prudencia y cortesía; no conduzcas si has bebido.
- Toma precauciones de seguridad al trabajar a más de 2 metros de altura.
- No te tires de clavado en ríos (una causa frecuente de lesión en Chiriquí).
- En un accidente, no intentes sacar a las personas: llama a personal entrenado. Si no es posible, coloca tablas o similares a los lados del cuello para evitar el movimiento y traslada al centro de urgencias más cercano.
- Que un especialista en columna cervical evalúe la lesión.
Un caso para tomar conciencia
Paciente masculino de 17 años que se lanzó a un río y sufrió un trauma cervical. A la evaluación no podía mover las manos ni las piernas. Recibió manejo intensivo y cirugía. La prevención habría evitado por completo la lesión.